sábado, 17 de marzo de 2012

Nuevas sensaciones

Pienso que cada día me siento más completa. Y es fácil, siempre y cuando tenga en cuenta que estoy haciendo aquello que quiero hacer y con gente con quien quiero estar.
No sé cómo valorar todos estos cambios, todas estas situaciones nuevas y extrañas que se me presentan. Personas nuevas, amigos nuevos y propósitos totalmente diferentes.
Y, la verdad, es que sienta bien. Sienta bien levantarse con una sonrisa minutos antes de que suene el despertador. Sienta bien coger el autobús cada mañana y comprobar que esa sonrisa se mantiene, porque tienes ganas de llegar a destino y empezar a trabajar.
Arte. Esa es mi nueva motivación. Y lo maravilloso es que, aunque ahora el resto de momentos de mi vida parecen girar en torno a él, no quedan aplastados por la tormenta, sino que forman parte de ella.
Mi mente hierve con nuevas ilusiones y expectativas, con nuevas obras por conocer que, espero, causen en mi tal emoción que esto se acabe convirtiendo en una adición, maravillosamente incontrolable e inagotable.

viernes, 17 de junio de 2011

¿Dónde venden historias felices?

Creer que esa antigua obsesión ha sido superada y quedarse boquiabierta ante el asombro de comprobar que no ha sido asi.
Puede que obsesión sea una palabra demasiado fuerte; hay quienes me han dicho que es amor, pero sus caras expresaban más lástima que comprensión, por lo que si lo que doy es pena prefiero utilizar palabras apropiadas para mi enfermedad.
Porque he descubierto que estoy enferma de él. Es su recuerdo el que me desvela por las noches. Es su imagen la que me viene a la cabeza cuando decido acompañar mi silencio con música. Es una enfermedad que me encanta, he de reconocer, un mal que me hace mucho bien. Porque aunque tenga que ahogar mis sentimientos para no causarle malestar sí que puedo expresar cariño y preocupación, gracias sencillamente a que me ha permitido llamarme su amiga.
Pero no me molesta esta situación; las cosas no pueden suceder al gusto de todos, y soy la única que siente algo más que amistad.
Es extraño. Normalmente cuando reconozco que  nunca voy a poder olvidarle las palabras fluyen solas desde mi mente al teclado, pero ahora no soy capaz de ello. Y es que me he dado cuenta de dos cosas muy tristes para mi fanatasía. La primera es el hecho obvio para todos, excepto para mí, de que jamás podré formar parte de su vida tal como deseo. Todos eran consientes de ello, pero todos contribuyeron a aumentar las mismas esperanzas que ahora debo frustar. Porque no voy a ser tan hipocrita de decir que las apariencias no le importan. Lo hacen y mucho. Y la segunda cuestión es que aunque tengo asumido que nunca habrá una historia que protagonicemos los dos, si mañana me sorprendiera diciéndome que me quiere le creería, incluso  sabiendo que sus relaciones no duran mucho. Porque todo esto comenzó ya hace seis años y no va a a terminar nunca.
No se puede decidir cuando amar y cuando no. Si esa decisión tiene relevacia es que no es amor. Y tampoco se puede dejar de amar, ni tan siquiera cuando se comienza a odiar, por el simple hecho de que odiar es una forma diferente de tener a esa persona en mente. No odiamos a quienes no hemos apreciado y querido.
Hace unos meses conocí a alguien y ese contacto me hizo creer que se puede olvidar. Pero al final me he quedado igual, o peor, porque tengo que reconocer que uno siempre estará presente para mí y que el segundo podría haberlo estado y lo dejé ir por cobardía. Cosas que tiene la vida.

domingo, 29 de mayo de 2011

Palabras

Siento que me faltan las palabras, y eso es extraño, ya que han sido las únicas amigas fieles que he tenido, siempre dispuestas a reafirmar mis pensamientos.
Pero ahora no se qué las ocurre, por culpa de que extraña enfermedad no acuden a mí como desearía. Creo que han decidido que si no las uso cuando estás frente a mí para expresar lo que siento tampoco podré usarlas para otros fines. Han resuelto en que no debo recurrir a ellas para compartir mi alegría o mi pesadumbre. Ni mis miedos ni mis esperanzas han de ser ya nunca pronunciadas por mis labios mientras este nada liviano castigo termine.
Y es por ello que sólo puedo remitirme a las palabras escritas; parece ser que es el último resquicio que queda entre esas palabras que me han sido arrebatadas y la total incomunicación. Y si ya es difícil entenderse hablando, no me atrevo a plantearme la posibilidad de hacerlo sin palabras.
Aceptaré mi castigo sumisamente, con la vaga y diluida esperanza de que me sirva de lección.

viernes, 20 de mayo de 2011

Caminos

Es fácil ahora comprender que no se puede tener todo en esta vida, se puede amar a dos corazones distintos, pero solo puedes entregar el tuyo a uno. Y esto es una gran injusticia, porque cuando el amor azota y clava su dardo cruel, haciendo referencia a la magnifica obra de Muñoz Seca, todos deberian rendirse a él, sin importan cuantas almas se unan al mismo tiempo. ¿Por que tengo que entregar dos clases distintas de amor cuando tan solo logro experimentar un tipo de sentimiento por ellos?
Pero es fácil de comprender ahora, no antes, en estos momentos que pierdo todas las oportunidades presentes, tras haber dejado pasar muchas, lenta y sofocantemente, por no tener claro que alma me gustaba más ni que ojos me volvían más loca. he perdido el tiempo preguntándome que camino escoger, quejándome a mí misma de no poder tomar los dos unas veces, y otras desechando cualquier posibilidad, ante el desolador sentimiento de fututro rechazo.
Así que he ahí el problema, he diluido la arena del reloj, ni tan siquiera la he derramado, sino que he conseguido que se deshaga en poco más que vapor, en poco más que suspiros.
Perdí mis días intentando averiguar ante que voz mi corazón latía más deprisa, o ante que olor me estremecía con mayor sobrecogimiento... incluso me negué a mí misma la realidad, pensando que no sentía por nadie.
Y ahora que al fin me doy cuenta de esto, para un caso me falta confianza  y para el otro me asusta el exceso de la misma, con lo que me sumerjo de nuevo en paranoias pesimistas y desagradables.
Pero ahora da igual; de uno ya obtuve el rechazo; del otro ya no tengo tiempo. Creo que sería mejor extender las alas y volar, volar tan alto y tan lejos que todo quedara atrás para siempre, sin miradas de añoranza, porque el vientos ayudaría a borrar todos estos malditos pensamientos.

jueves, 21 de abril de 2011

Prioridades

Son suspiros torpes
que anhelan libertad;
son esquivas sirenas
que desean caminar.

Son brillantes luciérnagas
colgadas sobre el mar,
que quieren descender
y en la arena jugar.

Son anhelos, deseos, caprichos,
que nacen para expirar;
pero lo que me mueve a quererte
no sabe de tiempo, sino de eternidad.

domingo, 17 de abril de 2011

Invierno


La primavera se ha posado,
aquí, junto a mi ventana,
y yo la he espantado,
y he contemplado su vuelo asustado.

No quiero su luz ni su color,
no quiero sus olores ni su sol,
no quiero la alegría que anuncia,
no quiero su buen humor.



Prefiero mi triste y frío invierno,
porque congelada estaba yo
y tú me comenzaste a derretir,
encendiendo el calor dentro de mí.

Y si tú no vienes a posarte en mi ventana,
a desterrar la nieve que hiela y vacia mi mirada,
no quiero falsas primaveras,
no puedo ser feliz sin tí conmigo.

viernes, 15 de abril de 2011

Sonanbulismo

Cuán inesperada puede ser la vida. Y qué extrañas son las noches en que, aun dormida, hablo contigo. Y después me despierto con esa sensación de cansancio, sin recordar, pero con la segura certeza de que he hablado en voz alta estando dormida, de que, en un descuido de mi caprichosa mente, he revelado a la oscuridad de mi refugio todo lo que debería revelarte a ti.
Ahora tengo miedo de que, amparado por la silenciosa luna, algún enemigo espectro escuche y comprenda esos pensamientos desvelados contra voluntad y vaya corriendo a decírtelos al oído. Por que, en el fondo, aunque quiero ser capaz de contarte lo que siento, temo mucho más el rechazo que seguro vendría después. Y esto me llena de una desesperación alterada y pesimista, que como un eterno ciclo, conlleva una dosis mayor de miedo cada vez.
Si mi sueño habla palabras que son mías pero no quiero compartir, ¿por qué mi mente consciente no lo hace también?
Todo sería mucho más fácil si el motor de nuestra razón fuera nuestro subconsciente; de esa forma seríamos realmente sinceros, sólo responderíamos al impulso del momento, y yo no tendría que seguir guardando dentro de mí tantos deseos. Es ciertamente doloroso y, quizá por eso, mi mente me traicione cuando estoy dormida y los deje escapar. Quizá se haya dado cuenta de que no tendrá otra forma de aligerar carga.
Aun con todo, es maravillosa la sensación que se queda conmigo después. Porque en esos sueños tan vividos, cuando yo te digo "espera, no te vayas de mi lado. Quédate conmigo para siempre" tú esperas y te quedas, y tomas mi mano, y me miras directamente a los ojos, como si la vergüenza o el miedo al vacío no pudieran existir en ese mundo de irreal fantasía.
Así que en conclusión, creo que mi mente trata de decirme que puede que haya otro futuro diferente al que yo ya doy por sentado; y puede que lo esté consiguiendo, porque cada mañana me levanto con esperanzas nuevas y más fuertes, pero solo me da eso, esperanza, ya que todavía no ha conseguido infundirme VALOR.